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Tres natatorios locales vuelven a trabajar

Los nadadores también se suman a las nuevas habilitaciones municipales

Las piletas climatizadas también recibieron el visto bueno desde el Municipio y ya hay tres que comenzaron a trabajar. Los nadadores vuelven a su deporte luego de tres meses.

Otra muy buena noticia para los deportistas locales. Ayer el director de Deportes, Sergio Barbas, le confirmó a La Opinión que tres natatorios de la ciudad fueron habilitados y ya pueden abrir sus puertas. Por su parte, Martina Lafrosia, desde el FBC Argentino, explicó que ayer se abrieron las inscripciones y hoy tendrán los primeros turnos.
Repasamos los protocolos oficiales, donde se hace hincapié desde la Provincia a las cualidades del agua de los natatorios climatizados en el marco de la prevención contra la expansión del virus del Covid-19.
Barbas confirmó: “están habilitados los tres natatorios, tras las inspecciones que realizamos durante el fin de semana y ya pueden comenzar a trabajar, con las restricciones lógicas por la cantidad de metros de cada uno de ellos, algunos con 4 personas, y otros con 10, como es el caso de Argentino que tiene 5 andariveles”.
Sobre este punto, Martina Lafrosia, agregó que “la gente estaba con muchas ganas por arrancar y ahora se puede hacer, siguiendo con los protocolos, y como podemos poner a dos nadadores por carril llegamos a 10 personas por turbo, es poco teniendo en cuenta la cantidad de gente que viene, pero algo es algo para comenzar”.

Los datos de la OMS
Es de público conocimiento que tanto la Organización Mundial de la Salud (OMS) como el Ministerio de Salud fomentan la práctica periódica de actividades físicas, respetando las recomendaciones sanitarias, higiénicas y de convivencia social básicamente debido a que un buen acondicionamiento físico está directamente asociado con una mejor activación del sistema inmune en humanos.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), una concentración residual de cloro libre de e”0.5 mg/l en el agua de la piscina durante un mínimo de 30 minutos de contacto a un pH menor 0.8 es suficiente para matar virus envueltos como los coronavirus.
En ese sentido y si se realiza la cloración de la piscina siguiendo las recomendaciones actuales y aplicando las mejores prácticas, es suficiente para desactivar el virus COVID-19. Así lo plantea el estudio propuesto por “Fluidra”, grupo multinacional y empresa líder a nivel global, dedicada al sector de la Piscina y el Wellness.
En dicho estudio se plantea también que en una piscina con un buen sistema hidráulico y de filtración, que respete su nivel de ocupación máxima, con un nivel de cloro e”0.5-1 mg/l, en toda la pileta se consigue una calidad óptima del agua. Es decir, que con un nivel de cloro libre de e”0.5-1 mg/l el agua no solo está desinfectada, sino que también tiene potencial desinfectante para eliminar cualquier virus o germen que pueda entrar en el agua.
Del mismo modo, los Centros de Control y Prevención de Enfermedades del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EEUU descartan que las piscinas sean un medio propicio para la transmisión del virus COVID-19. “No hay evidencia de que COVID-19 pueda propagarse a los humanos a través del uso de piscinas, jacuzzis o balnearios, o áreas de juego acuáticas. El funcionamiento, mantenimiento y desinfección adecuados (por ejemplo con cloro y bromo) de piscinas, jacuzzis o balnearios, y áreas de juego acuáticas deberían inactivar el virus que causa COVID-19”, se apuntó.
Otro informe es el publicado por el Grupo de Asesoramiento y Tratamiento de Agua de Piscinas (Pool Water Treatmen Advisory Group), una organización de membresía no comercial independiente y con sede en el Reino Unido, dedicada a elevar los estándares en el tratamiento de aguas de piscinas.
En el mismo, se expresa: “Lo hemos verificado con nuestra dirección nacional, la cual confirma que el coronavirus se desactivaría con los niveles de cloro utilizados en el agua de las piscinas. El agua y el cloro que hay dentro de las piscinas ayudan a matar el virus”.
Así mismo se anima a los administradores y dueños de piscinas a que implementen medidas de higiene para garantizar la seguridad de los nadadores, lo cual incluye analizar el PH del agua y los niveles de los desinfectantes de la piscina con frecuencia, hacer análisis bacterianos del agua y cumplir con las directrices del Código de Prácticas de PWTAG.

Protocolo en natatorios
Como ha sido habitual en cada uno de los deportes que se han habilitado el protocolo es amplio en sus puntos a nivel local, donde se destacan, en cuanto al distanciamiento social, “monitoreo y control de ingreso con el fin de evitar la aglomeración de personas y la exposición a situaciones de riesgo. Distancia segura entre todas las personas: separación de 2 metros, en todos los ámbitos. Demarcación de la distancia de seguridad requerida entre personas en el sector de recepción y colocación de barrera de protección acrílica en el mostrador de atención. Uso de protección ocular o protector facial. Prohibición de asistir al establecimiento si el usuario, o cualquier persona con vínculo estrecho con el mismo presenta sintomatología compatible con COVID. Colocar en las áreas comunes señales visibles con la normativa de uso de EPP (equipo de protección personal)”.
En cuanto a la protección individual, “uso obligatorio de tapabocas en todos los ámbitos con excepción de la piscina. Lavado frecuente de manos de todo el personal (administrativo, profesores, limpieza y mantenimiento) usuarios y acompañantes: con preparados a base de alcohol al 70% (alcohol en gel) o agua y jabón cada vez que se pueda (mínimo 20 segundos). Dispenser de desinfectante para manos (alcohol en gel o alcohol líquido al 70%) a la entrada en el establecimiento.
Los usuarios deberán asistir con kit personal de seguridad: barbijo, guantes, toalla y ojotas personales, y equipamientos propios” mientras que entre los puntos de responsabilidad para cada natatorio está “administrar todos los elementos de higiene y bioseguridad que el personal y los alumnos requieran. Además, elaborar un sistema de entrada y salida a los vestuarios al inicio y finalización de cada clase, de acuerdo a los metros cuadrados que disponga cada institución, a modo de evitar aglomeraciones innecesarias, respetando el distanciamiento social. Planificar estrategias didácticas de clases que respeten el distanciamiento social obligatorio. Capacitar y supervisar en relación al cumplimiento efectivo de la higiene sistemática de cada una de las áreas de circulación del natatorio. Obligatoriedad de duchado al ingreso. Es importante recordar que los usuarios pueden introducir una variedad de gérmenes en piscinas al no cumplir con un régimen completo de duchado previo a la natación.
Por último se apuntó que los productos para el cuidado personal, como perfumes, lacas para el cabello, o cremas, pueden introducir productos químicos perjudiciales en piscinas de natación, lo que puede causar efectos adversos en los sistemas y productos químicos para el tratamiento de piscinas.

Fuente: Diario La Opinion

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